Llevo 15 años metido en empresas, algunas mías, algunas ajenas.
Arranqué acá, cofundé la primera incubadora privada de Mendoza y el primer espacio de coworking de la provincia. Después construí una plataforma que operó en 5 países y la vendí. Me tocó vivir y trabajar en otros países, pero siempre decidí volver a Mendoza. Cuando el Consejo Empresario Mendocino me distinguió como Joven Mendocino Destacado del Año, supe que no me había equivocado.